
Juan Luis Guerra volvió a confirmar su enorme poder de convocatoria al reunir a unas 8,500 personas la noche del viernes en el recinto Son Fusteret, en Palma de Mallorca, donde ofreció un concierto que terminó convirtiéndose en una celebración de la música dominicana.
Ni las altas temperaturas que marcaron la jornada ni la coincidencia con el partido de cuartos de final del Mundial de Fútbol entre España y Bélgica impidieron que miles de seguidores acudieran al espectáculo, correspondiente al Tour España 2026 del multipremiado artista.
Como muestra del ambiente festivo, antes del inicio del concierto las pantallas gigantes del recinto transmitieron la primera mitad del encuentro mundialista, permitiendo que el público siguiera las incidencias del partido mientras esperaba la salida del intérprete.

Poco después de las 10:00 de la noche, Juan Luis Guerra apareció en el escenario junto a su emblemática banda 4.40, abriendo la presentación con “Rosalía” y desatando de inmediato la euforia de los asistentes.
Durante cerca de dos horas, el artista hizo un recorrido por algunos de los temas más emblemáticos de su carrera, entre ellos “Burbujas de amor”, “La bilirrubina”, “Bachata Rosa”, “Visa para un sueño”, “Te regalo una rosa”, “A pedir su mano”, “El Niágara en bicicleta”, “Las avispas” y “Ojalá que llueva café”, uno de los momentos más emotivos y coreados de la noche.
El repertorio también incluyó canciones de contenido social y espiritual, como “Para ti”, reafirmando la diversidad musical que ha caracterizado al cantautor dominicano durante más de cuatro décadas de trayectoria.
A sus 69 años, Guerra volvió a demostrar que mantiene intacta su calidad vocal y su energía sobre el escenario, respaldado por una impecable banda de trece músicos y dos coristas, responsables del sonido que distingue cada una de sus presentaciones.
Uno de los instantes más especiales llegó cuando se confirmó la clasificación de España a las semifinales del Mundial. El artista se unió a la celebración interpretando ”¡Que viva España!”, gesto que provocó una ovación generalizada y miles de voces acompañando la canción.
La presentación en Palma de Mallorca ratifica el excelente momento que atraviesa Juan Luis Guerra, quien continúa llenando escenarios durante su gira por España y conectando con públicos de distintas generaciones.
Con una carrera que comenzó en 1984 con el álbum Soplando y que alcanzó proyección internacional con producciones como Ojalá que llueva café y Bachata Rosa, el artista ha sido una figura clave en la internacionalización de la bachata y el merengue, consolidándose como uno de los músicos latinoamericanos más influyentes de las últimas décadas.
El concierto de Son Fusteret volvió a evidenciar el estrecho vínculo entre Juan Luis Guerra y el público español, que respondió con entusiasmo de principio a fin en una noche donde la música caribeña fue la gran protagonista.




