
La comunicadora Colombia Alcántara reflexionó sobre el impacto que pueden tener los pronunciamientos de figuras de los medios de comunicación cuando se refieren públicamente a personas señaladas en hechos delictivos, tomando como referencia declaraciones del periodista Ramón Tolentino.
Durante una emisión del programa Una Nueva Mañana, Alcántara analizó un corte que se hizo viral en redes sociales, en el que Tolentino se refería a personas señaladas y planteaba que, independientemente de que estas se entregaran, debían aplicarse medidas drásticas, utilizando la expresión «ponerlo en 29».
La comunicadora llevó la discusión al terreno de la responsabilidad que implica el discurso público, especialmente cuando una persona es señalada antes de que concluyan las investigaciones o se establezca judicialmente su responsabilidad.
Alcántara también hizo referencia a comentarios de usuarios en redes sociales, particularmente en X, quienes cuestionaban este tipo de prácticas y advertían sobre los riesgos de colocar públicamente a personas en una especie de cuenta regresiva o «reloj», sin que previamente se hayan realizado los peritajes correspondientes.
Según las reacciones que citó durante el programa, algunos usuarios han señalado que este tipo de exposición puede contribuir a generar una percepción de culpabilidad antes de que existan conclusiones oficiales y, en casos extremos, han relacionado estas dinámicas con situaciones en las que personas previamente señaladas aparecen posteriormente sin vida.
«Yo nunca había visto esto desde ese punto de vista», reconoció Alcántara al valorar el planteamiento surgido de las redes sociales.
A partir de ahí, la comunicadora lanzó una reflexión sobre los límites del ejercicio periodístico y la responsabilidad de quienes, desde los medios, emiten juicios sobre personas involucradas en investigaciones.
«Asumir esa posición te convierte en una especie de juez de ejecución de la pena con una pena de muerte anticipada», afirmó Alcántara.
Sus declaraciones abren nuevamente el debate sobre el papel de los comunicadores frente a investigaciones criminales, la presunción de inocencia y el impacto que pueden generar los llamados juicios mediáticos, especialmente en una época en la que una declaración puede alcanzar miles de personas en cuestión de minutos.




