
Durante una transmisión en vivo de “El Gordo y La Flaca”, Lili Estefan y Raúl de Molina protagonizaron un momento de tensión mientras conversaban sobre la presencia de reinas de belleza en las cadenas hispanas y el papel que han desempeñado los concursos de belleza en la carrera de numerosas mujeres.
Lili defendió la importancia de estas plataformas y destacó que concursos como Nuestra Belleza Latina han servido como impulso para muchas participantes que posteriormente desarrollaron sus carreras en los medios.
Cabe recordar que su hija, Lina Luaces, tuvo el título de Miss Universe Cuba y la conductora la acompañó hasta Tailandia, en donde participó en busca de la corona de Miss Universe. Visiblemente incómoda, Lili también negó el señalamiento de Raúl sobre supuestamente querer la franquicia de Miss Universe. La conductora incluso intentó cambiar de tema, buscando suavizar la tensión y evitar que la discusión se prolongara
Raúl, por su parte, planteó una posición diferente y señaló que actualmente algunas personas, incluyendo mujeres con las que asegura haber conversado, consideran que los concursos de belleza pueden resultar irrespetuosos hacia las mujeres. También cuestionó por qué este tipo de certámenes tienen mayor presencia en la televisión en español que en la televisión en inglés.
El intercambio subió de tono cuando ambos comenzaron a referirse a las indicaciones que estaban recibiendo desde producción a través del earpiece. Raúl manifestó sentirse incómodo porque, según explicó, durante el programa le estaban pidiendo que dejara de hablar.
“Me parece una falta de respeto cómo me tratan aquí en el programa, porque a mí me están gritando aquí que me dicen que me calle”, expresó el presentador. «A Lili no le están gritando, pero a Raúl de Molina le están gritando que yo no hable, esto es de dos… ¿Lili sí puede seguir hablando?», reclamó en vivo, evidenciando su inconformidad.
Lili respondió que las indicaciones también estaban dirigidas hacia ella, aunque De Molina insistió en que existía un “double standard” (doble estándar), al considerar que las llamadas de atención estaban siendo diferentes para ambos.
En medio de la situación, Raúl también expresó su molestia y recordó que el programa había sido creado para él años atrás, cuestionando que actualmente se le limite la posibilidad de opinar sobre determinados temas.
Finalmente, ambos decidieron dejar el intercambio atrás y continuar con el contenido del programa.
El momento generó atención entre los espectadores, especialmente por la franqueza con la que los dos presentadores expusieron su incomodidad durante la transmisión en vivo.




