
Santiago Matías, conocido como Alofoke, dio un paso formal hacia la política partidaria con el proyecto Dominicanos Primero, organización con la que busca obtener el reconocimiento de la Junta Central Electoral (JCE) y participar en el escenario electoral de 2028.
La iniciativa ya cuenta con una estructura directiva anunciada, encabezada por Pablo Sainz como presidente y José Martínez Brito como secretario general, además de una plataforma digital mediante la cual la organización muestra el registro de ciudadanos y el avance de su proceso de inscripción.
El mapa publicado por Dominicanos Primero permite observar el comportamiento de las inscripciones por provincia y municipio, convirtiendo la captación de respaldos en una especie de tablero de avance territorial.
Pero detrás de ese mapa hay una pregunta mucho más importante:
¿Qué necesita Santiago Matías para que Dominicanos Primero sea reconocido por la JCE?
La respuesta está en la Ley 33-18, de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, y en los requisitos establecidos por la propia Junta Central Electoral.
La JCE mantiene una sección específica para las organizaciones políticas solicitantes, donde explica que se trata de expedientes de organizaciones que han notificado su intención de formarse y obtener reconocimiento.
Es importante acotar, que antes de hablar de firmas, hay que entender qué está intentando conseguir Alofoke. Aunque él habla de un partido político.
En el país existen partidos políticos, agrupaciones políticas y movimientos políticos, pero no tienen el mismo alcance territorial ni pueden presentar candidaturas de la misma manera. Por ejemplo: Los partidos políticos tienen alcance nacional.
Esto significa que su estructura y actividad política no están limitadas a una provincia o municipio y pueden presentar candidaturas en los distintos niveles electorales, incluido el exterior. Ese es el modelo que parece perseguir Dominicanos Primero.
Si el proyecto de Santiago Matías pretende competir por la Presidencia de la República, necesita una organización de alcance nacional y no simplemente una estructura local.
Por su lado, las agrupaciones políticas tienen un ámbito territorial más limitado. Pueden tener alcance provincial o municipal, y sus candidaturas quedan restringidas a la demarcación para la cual obtengan el reconocimiento de la JCE. Es decir, una agrupación no puede comportarse electoralmente como un partido nacional.
En tanto, que los movimientos políticos tienen un ámbito todavía más reducido. Su reconocimiento corresponde al Distrito Nacional o a un municipio determinado, y sus candidaturas están limitadas a ese espacio territorial, incluyendo los distritos municipales que correspondan.
En otras palabras:
Partido = nacional.
Agrupación = provincial o municipal.
Movimiento = local.
¿Cuántas firmas necesita Alofoke?
La documentación oficial de la JCE establece que quienes soliciten el reconocimiento deben presentar una declaración jurada de que cuentan con ciudadanos que han dado su respaldo mediante firmas en una cantidad no menor al 2 % de los votos válidos emitidos en las últimas elecciones generales ordinarias presidenciales. Para el proceso del 2024, la JCE publicó una tabla que calculaba el 2 % utilizando los resultados presidenciales de 2020.
Pero la cifra que corresponde tomar como referencia para un reconocimiento con miras a las elecciones de 2028 es la reportada por la JCE en los comicios presidenciales del 19 de mayo de 2024 de 4,365,147 votos válidos y el 2 % de esa cantidad equivale a: 87,303 ciudadanos.
Por tanto, esa es la referencia mínima que debe tener en cuenta Dominicanos Primero para su proceso de reconocimiento nacional, siempre considerando que la JCE debe validar los respaldos conforme al procedimiento correspondiente.
Pero hay algo todavía más importante: no basta con llegar a 87,303 Aquí es donde puede estar el verdadero desafío de Alofoke.
La Ley 33-18 y los requisitos publicados por la JCE establecen que una organización que busca reconocimiento debe presentar mucho más que una lista de ciudadanos.
Entre los documentos y condiciones exigidos figuran:
- Una instancia motivada dirigida a la JCE.
- Exposición de sus principios, propósitos y lineamientos.
- Estatutos.
- Nómina de los órganos directivos provisionales.
- Nombre y lema.
- Logo, símbolo, emblema o bandera.
- Declaración jurada sobre el respaldo ciudadano.
- Sede física.
- Organismos de dirección funcionando.
- Presupuesto de ingresos y gastos durante el proceso de organización.
- Presupuesto de ingresos y gastos hasta las próximas elecciones.
Por eso, la cantidad de inscritos en el portal de Dominicanos Primero no es por sí sola equivalente al reconocimiento político.
La documentación de la JCE establece una diferencia particularmente importante para los partidos. En el caso de un partido político, sus organizadores deben declarar que los organismos de dirección provisionales están operando y funcionando por lo menos en cada uno de los municipios.
Para las agrupaciones y movimientos locales, la exigencia se limita al ámbito geográfico para el cual pretenden obtener reconocimiento.
Dominicanos Primero no tendría solamente que demostrar que miles de ciudadanos apoyan a Santiago Matías. También tendrá que demostrar que existe una organización política con presencia territorial.
Un dato importante, es que el calendario electoral de la JCE para 2028 establece los plazos legales correspondientes al reconocimiento de nuevas organizaciones políticas.
Las elecciones municipales están previstas para el 20 de febrero de 2028, mientras que las presidenciales, senatoriales, diputaciones y diputaciones de ultramar serán el 21 de mayo de 2028.
La legislación establece, además, que las solicitudes de reconocimiento deben depositarse 12 meses antes de las elecciones ordinarias, mientras que la JCE tiene un plazo posterior para decidir sobre esas solicitudes. El calendario oficial de 2028 recoge estos plazos.
Por eso, el proyecto de Santiago Matías tiene todavía por delante una etapa fundamental: demostrar ante el órgano electoral que la organización que presenta públicamente también existe y funciona conforme a los requisitos legales.
Alofoke ha demostrado que puede movilizar audiencias masivas en el ecosistema digital. Ahora el desafío es diferente.
La política electoral exige estructura, territorio, documentos, organización y ciudadanos que formalmente respalden el proyecto.
Dominicanos Primero tendrá que demostrar:
- Que puede alcanzar el mínimo de 87,303 respaldos.
- Que esos respaldos cumplen con las condiciones para ser validados.
- Que cuenta con una estructura política nacional.
- Que tiene organismos funcionando en los municipios correspondientes.
- Que cumple con los requisitos documentales, financieros y de infraestructura.
- Que su nombre, símbolos y demás elementos cumplen las disposiciones electorales.
- Que la JCE le concede el reconocimiento.
Finalmente, hasta que el Pleno de la Junta Central Electoral no adopte la decisión correspondiente, Dominicanos Primero sigue siendo una organización en proceso de reconocimiento y no un partido político reconocido. La propia JCE diferencia en su portal las organizaciones reconocidas de las organizaciones que han notificado su intención de obtener reconocimiento.




