RadarAl Descubierto

Raymond y Miguel: “Nosotros nos falta mucho todavía” para recibir el Gran Soberano

Los Reyes del Humor hablaron sobre cómo manejan la fama, la humildad y la posibilidad de que Acroarte reconozca la trayectoria de un humorista con el máximo galardón del arte dominicano.

Los humoristas Raymond Pozo y Miguel Céspedes conocidos como «Los Reyes del Humor» hablaron sobre cómo han manejado el éxito y la fama a lo largo de sus carreras, al tiempo que expresaron su posición sobre la posibilidad de que la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte) vuelva a reconocer a un humorista con el Gran Soberano.

Durante una conversación con el periodista Richard Hernández, en el marco de la presentación de la película La esquina está en candela, Miguel Céspedes reflexionó sobre la importancia de mantener los pies sobre la tierra, incluso después de alcanzar el reconocimiento del público y acumular numerosos proyectos cinematográficos.

Al ser preguntado sobre por qué no lleva la cuenta exacta de las películas en las que ha participado, el humorista explicó que prefiere enfocarse en agradecer las oportunidades recibidas antes que contabilizar sus logros.

“Yo creo que uno se llena de ego y las bendiciones han sido tantas, ¿qué hace uno contándolas?”, expresó Céspedes, al insistir en que, más que contar sus éxitos, lo importante es mantener una actitud de gratitud.

El integrante del popular dúo humorístico también atribuyó a su forma de ser la capacidad de manejar la fama sin permitir que esta cambie su esencia. “Yo simplemente me levanto y voy para los sitios porque considero que lo que soy es un simple humano, igual que los demás, con los mismos problemas y las mismas dolencias”, manifestó.

Para Céspedes, la clave está en no creerse el personaje que representa la fama, sino recordar que, por encima del reconocimiento artístico, todos siguen siendo seres humanos.

¿Debería Acroarte entregar el Gran Soberano a un humorista?

Otro de los temas abordados durante la conversación fue la posibilidad de que Acroarte vuelva a otorgar el Gran Soberano a un representante del humor dominicano, una inquietud que surgió al hablar sobre la trayectoria de figuras que han contribuido al entretenimiento nacional durante décadas.

Al responder si considera que ha llegado el momento de reconocer a un humorista con el máximo galardón que entrega la entidad, Raymond Pozo mencionó directamente a Felipe Polanco, conocido popularmente como Boruga, al considerar que reúne méritos suficientes para recibir esa distinción.

“Yo pienso que si se lo dan a un comediante debe ser Boruga, tomando en cuenta su trayectoria, tomando en cuenta que todavía sigue vigente, sigue trabajando y sigue haciendo cosas maravillosas”, sostuvo Pozo.

En cuanto a la posibilidad de que el reconocimiento recaiga sobre «Los Reyes del Humor» ambos se mostraron prudente y consideraron que todavía pueden esperar.

“Nosotros nos falta mucho todavía”, comentaron los humoristas, dejando claro que, aunque ambos cuentan con una extensa trayectoria y el respaldo del público, no consideran que el Gran Soberano tenga que llegar necesariamente en este momento de sus carreras.

Una trayectoria marcada por el agradecimiento

Los Reyes del Humor también hablaron sobre cómo reciben sus 60 años de edad, destacando el agradecimiento por las personas que los han acompañado y contribuido a su crecimiento profesional.

En ese sentido, Raymond explicó que procura rodearse de gente joven, no solamente con la intención de compartir sus conocimientos, sino también para continuar aprendiendo y mantenerse conectado con las nuevas generaciones.

La conversación se produjo durante el encuentro con la prensa por la película La esquina está en candela, producción bajo la dirección de Frank Perozo que llegará a las salas de cine dominicanas el próximo 5 de noviembre.

Sobre el filme, los humoristas destacaron la conexión con sus propias vivencias, al tratarse de una historia que los acerca a la realidad de los barrios dominicanos, sus expresiones y las experiencias que forman parte de sus orígenes.

Para ellos, reencontrarse con ese entorno durante el rodaje convirtió la experiencia en una satisfacción personal, más que en una jornada de trabajo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba